Historia

Historia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Por la tablilla que solía colocarse antiguamente al lado del icono con un resumen histórico de la imagen, sabemos que la cuna de este cuadro fue en la Isla de Creta, en el Mar Egeo. Un mercader robó el icono de una iglesia, lo escondió entre sus equipajes y se embarca rumbo a otras tierras. En la travesía sobreviene una gran tempestad y los pasajeros se encomiendan a Dios y a la Virgen y el mar recuperó su calma y el pasajero pudo llegar tranquilo.

El mercader llega a Roma con el cuadro y, tras algunas resistencias de la familia, el icono pasa a ocupar un lugar preferente en la Iglesia de San Mateo, regentada por los PP. Agustinos (1499). Esta era un templo menor entre las grandes basílicas de San Juan de Letrán y Santa María la Mayor. Es allí donde permanece la imagen del Perpetuo Socorro durante trescientos años. Los escritores de la época hablan maravillas de esta advocación mariana: es la imagen milagrosa por excelencia. El siglo XVII parece ser el más intenso en la devoción y culto a la madre del Perpetuo Socorro.

Tras la invasión de Napoleón (1798), sus tropas se apoderan de Italia y en Roma demuelen más de treinta iglesias de la ciudad, entre ellas la vieja San Mateo. Los religiosos Agustinos salvan el cuadro milagroso y se lo llevan consigo. El icono entra en fase de olvido por más de 88 años.
Mientras, en 1855 los Redentoristas compran unos terrenos al lado de la Via Merulana y muy cerca de Santa María la Mayor. Se llamaba Villa Caserta y allí estuvo edificada la iglesia de San Mateo. A través del P. Miguel Marchi se descubre el paradero del icono de la Virgen. Los hijos de San Alfonso María de Ligorio, el gran cantor de las Glorias de María, solicitan al Santo Padre el privilegio de conservar el icono del Perpetuo Socorro. Es el 11 de diciembre de 1865, y el 19 de enero de 1866 la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro regresa a la iglesia de San Alfonso, al mismo lugar donde estuvo antes.

Restaurada, ocupa el centro del ábside de la Iglesia de San Alfonso y desde allí su devoción e influencia se extiende a los cinco continentes. Centenares de miles de iconos de Perpetuo Socorro se esparcen por las iglesias, casas y carreteras del mundo. Sus mejores propagadores son los misioneros y las misiones populares, y los redentoristas son una congregación misionera. Con ellos María llegará a todas partes abriendo caminos al Redentor. Ella es la primera misionera.

Cuando los misioneros, miembros de una vigorosa rama perteneciente a la provincia de Lyon, Alsacia, llegaron al Perú en 1884, desplegaron la actividad misionera en la Sierra Central, permitiendo la reevangelización de esa zona. Con certero criterio aprendieron el quechua antes que el español en Huanta y Coracora (Ayacucho), tradujeron textos bíblicos y los libros de oraciones al quechua, propagaron la devoción a nuestra Señora del Perpetuo Socorro, compusieron cánticos religiosos que todavía resuenan en las alturas. En Lima se dedicaron a la evangelización en las zonas más necesitadas como el margen del río Rímac desde Planeta (Lima Cercado) hasta Santa Eulalia en Chosica. De esta atención nace la parroquia que llevará por nombre la advocación del Perpetuo Socorro de nuestra Madre.


Fundación

A fines de 1955, los Padres Redentoristas emprenden Misiones en las llamadas "Barriadas de Lima". Los Padres Pablo Protain Miuller, P. Rafael Hooij y Gerardo Protain, se trasladan al "Montón”, que posteriormente llamarán Villa María del Perpetuo Socorro. Se integra a ellos un grupo de Señoritas Catequistas entusiastas Anita Sopprani e Irene Eliot..
Los Padres y las hermanas llegan a la margen Izquierda de Río Rímac encontrando pobladores que viven en extrema pobreza, económica, cultural y espiritual, y es ahí donde tras varias dificultades logran obtener el terreno para la construcción de la parroquia en el año 1957.
El Canal 5 de la televisión peruana apoya a labor que realizan los Sacerdotes y las hermanas y con esa ayuda se construye el local parroquial de 2 pisos para la atención de jóvenes, niños y adultos.
Ante los peligros morales y físicos de muchos niños de la colectividad, se abre el Hogar de María Goretti; a cargo de Madres de la Presentación de María, que le agregan un tercer piso y lo amueblan con la cooperación del comité de la Misión de Lima..
Entretanto, se va formando nuevas agrupaciones humanas, Conde de la Vega Baja y Condesuyos, y se forma la Hermandad de Caballeros de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro que se creó en el transcurso de 1958.
El 19 de Junio de 1959, el Cardenal Landázuri erige la Parroquia de Ntra. Señora del Perpetuo Socorro. Con aporte del pueblo y un donativo del Abate Pierre se construye un modesto primer templo pare las 300 familias del lugar.
Pronto en la parroquia se forma un centro asistencial para los pobres: Cooperativa de Servicios Múltiples, centro de asistencia médica, Guardería de Niños, etc. Todo esto a cargo de las Hermanas Misionera del Perpetuo Socorro.
En lo religioso los padres misioneros junto a las hermanas se empeñan en dar una sólida formación cristiana: a niños, adolescentes, jóvenes, familias. Programa de formación de laicos, encuentros de fin de semana, diversos ministerios: una intensa participación de los laicos en todos los niveles, que el pueblo tuviera conciencia de ser Iglesia, de ser el CUERPO DE CRISTO como afirman en cada Eucaristía.
Nuestra Parroquia se fortalece gracias al entusiasmos de Sacerdotes Redentoristas y de hermanas Misioneras del Perpetuo Socorro que, con la fuerza del Espíritu Santo enseñaron a su comunidad el amor a Dios y el amor a nuestra Madre La virgen del Perpetuo Socorro.